jueves, 20 de mayo de 2010

One.

Gerard's POV.

Ídolos adolescentes por todas partes. Famosos sin vida propia aparecían a cada paso que daba. La verdad es que odiaba que nos nominaran a mí y a mi grupo a los Teen Choice Awards. Esos premios hacían nuestra imagen más comercial, más... visible. Y no era nuestra intención. No queríamos ser los ídolos de miles de crías berreantes. Queríamos tocar para gente que sintiera algo con nuestras canciones.
Cuando entré en el recinto donde iban a celebrarse, una azafata nos guió hasta nuestros asientos reservados, VIP o lo que quiera que fueran. Por curiosidad, me fijé en los nombres de los asientos junto a mí. Genial. Justin Bieber a mi lado. Y más allá una tal Victoria. De un grupo llamado Cobra Starship. Había oído su canción Good Girls Go Bad en la radio, y por mucho que me hubiera esforzado, no había conseguido encontrar ningún tipo de sentimiento en ella.
Quizá soy un poco exagerado. Pero la música dejará de ser música el día que no signifique nada para nadie.
Mientras navegaba por mi mente como si de un potátil se tratara, vi aparecer a los Cobra Starship. Cuatro tíos iban a la cabecera, riéndose y hablando, probablemente estupideces. Detrás de ellos, se abrió paso una chica (bastante guapa, he de reconocerlo) que pasó a sentarse en la butaca que llevaba su nombre. Me miró por un momento, y me sonrió, emocionada de encontrarse allí. Por parecer educado, le devolví la sonrisa y me quedé mirándola unos segundos con cara de estúpido. Parpadeé varias veces y me giré para integrarme en la conversación de mis compañeros.
De pronto noté algo en el hombro. Ella. Se había sentado a mi lado, dejando atrás a los cuatro (probables) estúpidos que la acompañaban.
- ¿Es vuestro primer premio? -preguntó sonriendo.
- ¿Nos conoces?
Ella soltó una carcajada.
- No tengo ni puta idea de quiénes sois. Pero, ¿es vuestro primer premio?
Sonreí ante su inesperado tono sarcástico, aún acompañado de una sonrisa.
- No, hemos ganado alguno más. ¿Y el vuestro?
- También hemos ganado otros. Parece que estás...
De pronto, una voz le interrumpió con tono desagradable.
- Eh, bonita, ése es mi asiento.
Justin Bieber estaba en la casa. Miré al frente, rogando que no se dirigiese a mí. La chica -creo que puedo empezar a llamarla Victoria- volvió a su asiento, aunque yo noté que me miraba de reojo. Decidí en mi mente tropezar casualmente con ella a la salida.
- ¿Cuándo empieza? -oí preguntar al niño Justin.
No sé por qué, pero no podía evitar odiarlo en ese momento. Aparte de su música popera, sin ningún significado, al menos para mí, se daba aires de superioridad y osaba interrumpirme en mi no muy común socialización con una persona del sexo femenino.
- Empezará cuando te cambie la voz -dijo Victoria riéndose.
Yo la miré alucinado. ¿A qué había venido eso?
Al parecer, Bieber no tenía sentido del humor y amenazó con llamar a seguridad.
- ¿Por qué a seguridad? ¿Tienen ellos tu chupete? -sinceramente, no pude evitar contestarle.
Justin se levantó decidido, y Victoria también lo hizo, haciéndome una señal para salir corriendo detrás de ella. Así lo hicimos, dejando a todos -incluido Bieber- a dos velas.
Nunca me había pasado eso. Empecé a reírme a carcajadas, mientras nos dirigíamos a un lugar solitario.
Encontramos un vestuario vacío y nos quedamos allí para hacer tiempo.

By: Shortcircuited.

1 comentario:

  1. Me siento orgullosa de ser la primera en comentar (:

    "Quizá soy un poco exagerado. Pero la música dejará de ser música el día que no signifique nada para nadie."

    Muy grande chicas!!! ^^

    ResponderEliminar