jueves, 27 de mayo de 2010

Six.

Vicky's POV.

Salí corriendo, por tercera vez en esa noche, sin pensar en lo que hacía.
Solo podía pensar en lo extraña que era la mezcla de su ropa y mi ropa que llevaba en mis brazos, en lo bien que olía su camisa, y en lo herido que se sentía mi orgullo.
¿Ha intentado rechazarme? ¿Ha sido eso un intento de intentar rechazarme? Es obvio que no ha sido capaz...
Sonreí mientras entraba en los baños de mujeres. Era plenamente consciente de que si yo quería que él fuera mío, lo sería.
Pero no es eso lo que yo quiero.
Me vestí con mi ropa mientras mi sonrisa se ensanchaba. Lo que yo quería, y había decidido era volverle loco. Convertirme en su fruta prohibida. Que recordase lo que había pasado esta noche - y también lo que no había llegado a pasar - y que necesitase conseguir repetirlo.
Pero no será tan sencillo para , Gerard...
Salí del baño completamente vestida, pero despeinada y con su ropa en las manos. Choqué de bruces con Gabe.
- ¿Donde demonios te habías metido, V?
- Oh, lo siento Gabriel, estaba...
Vi como su ceja se alzaba al tiempo que clavaba su mirada el la ropa masculina, que obviamente no me pertenecía.
- Mi pequeña Vi, que espabilada eres, como se nota que aprendes del mejor. Dime, ¿Estaba bueno?
- Oh Gabe, eres lo peor...
Ambos estallamos en carcajadas. Llegó un miembro de la organización a avisarnos de que salíamos al escenario en dos minutos.
- ¿Que cantamos?
- Pues no sé V, ¿Que le apetece tocar a tu teclado hoy?
Le sonreí y me dirigí al escenario.


By: Miss Vendetta.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Five.

Gerard's POV.

Llegué a una conclusión en pocos segundos: Vicky estaba loca por mí. ¿Pero cómo podía estar lo si no me conocía? El caso es que me hallaba patéticamente situado de espalda a la pared, y mi atavío en ese momento consistía en unos calzoncillos negros con letras rojas incomprensibles, unos zapatos también negros y unos calcetines rojos. Me di cuenta de que estaba pensando demasiado, y decidí pasar a la acción.
- Vicky... Vicky...
- ¿Qué pasa? -dijo separando sus labios de mi cuello.
- Nos conocemos desde hace apenas unos segundos, preciosa... Quiero decir... No sé, me gustaría conocerte antes... No estoy tan desesperado como para hacerlo en una gala de premios con una tía a la que no conozco...
Ella me soltó y retrocedió unos pasos. Yo maldije mi impasible sinceridad en momentos poco apropiados.
- Cielo... -dije acercándome a ella y rodeándola por la cintura- Cielo, no pienses que te estoy rechazando...
Ella me miró a los ojos y me quedé embobado.
- Está bien... -replicó con voz sensual- Me llamo Vicky, tengo veintiséis años, me gustan los colores chillones de los que te hacen llorar los ojos, y odio que me llamen cielo. Y repentinamente he decidido no ponértelo tan fácil.
- ¿Qué? Pero... ¡No! Yo no quiero eso. Vicky...
Me robó un beso mientras intentaba explicarme. No voy a mentir, fue un beso cojonudo. Una mezcla de salvaje y delicado, no preguntéis cómo. Fue inexplicable.
Pero en ese preciso momento decidí hacer lo que fuera para conseguir que fuera mía. Mía no por una sola noche. Mía.
De pronto separó sus labios de los míos y me sonrió. Recogió toda mi ropa del suelo y corrió hacia la puerta, desapareciendo con mi dignidad y mi cordura...

By: Shortcircuited.

sábado, 22 de mayo de 2010

Four.

Vicky's POV.

Le dí un trago el tequila, estaba a punto de perder el control de mis actos.
Vaya, si sale mal, siempre puedo echarle la culpa al alcohol.
Dejé la botella en el suelo y acerqué mi boca a la suya, lo suficiente como para que sintiese mi aliento en sus labios.
Alcé la vista sin apartarme ni un centímetro de el, y pude sentir como sus ojos me decían lo que ambos queríamos oir.
Junté mis labios a los suyos, le besé intensamente, ansiosa, y sus labios me respondieron con pasión, casi con furia.
Sus manos bajaron por mi espalda, y pegó mi cuerpo al suyo.
Eres mío.
Me separé de él y le empujé hasta la silla más cercana, donde se sentó. Volvió a atraerme de nuevo hacia él, hacia su cuerpo, pero no se lo permití.
Comencé a bailar sobre su regazo al ritmo de la música que sonaba a lo lejos.
- ...boy you got me thinking about, all the things I'd do to you... - Le canté en susurros al oido.
Seguí bailando mientras le quitaba la camiseta, sin permitir que el me tocase a mi y acallando sus protestas con largos y profundos besos.
Cuando la canción terminó, puse sus manos sobre los bordes de la camiseta, e intentando no romper el beso, me desnudó.
Aún sobre su regazo, me cubrió de besos, mientras yo le susurraba al oido, cada vez más ansiosa.
Decidí que ya había recorrido mi cuerpo con sus labios durante más tiempo del que era capaz de soportar sin ir más allá, así que agarré su barbilla y le hice alzar la cabeza para que nuestros ojos se cruzaran. El lo entendió a la primera.
No me hagas esperar más, señor Way.
Apartó la silla y me guió hasta la pared, donde apoyé mi espalda mientras le quitaba el resto de ropa.
Entrelacé mis piernas en tras su cintura, cerré los ojos y le mordí el hombro mientras me perdía en su cuerpo.
Gerard...



By: Vendetta.

viernes, 21 de mayo de 2010

Three.

Gerard's POV

Dios. ¿Me estaba volviendo loco? Me encaminaba hacia un bar, para comprar una botella de tequila, para compartir con una desconocida, olvidándome de la gala de premios y de mis compañeros.
La verdad es que una parte de mi cabeza me decía que llevaba mucho tiempo deseando cometer una locura. Pero, ¿y si esa tía sólo quería aprovecharse de mí, o emborracharme y conseguir algún trapo sucio para vendérselo a la prensa?
La observé corriendo hacia mí, con su sonrisa perpetua. ¿En algún momento no había sonreído? Me detuve, mientras en mi mente se daba lugar una pelea a muerte. "Confía, no te atormentes, esa chica es buena." ¿En serio?
Victoria se acercó a mí y me miró a los ojos, extrañada.
- ¿Qué te pasa? ¿Estás bien?
Su mirada me pareció sincera, así que decidí olvidarme de mi desconfianza y sonreí.
- Sí, sí. Esto es extraño.
Ella echó a correr de nuevo, cogiéndome del brazo y obligándome a seguirla.
Tras haber comprado la botella, y haber dejado al camarero en shock, volvimos al vestuario. Por suerte seguía vacío. Cerré la puerta y me quedé parado. ¿Qué pensaría ella si yo me acercaba más? Para asegurarme seguí inmóvil, mirándola como un estúpido.
- ¿Quieres? -preguntó ofreciéndome la botella.
- No, mejor quédatela tú. Estarás más acostumbrada.
Ella rió.
- ¿Disculpa? ¿Insinuas que soy una borracha?
- ¡No! No, no, yo... Lo siento, quería decir que...
- Era broma, no te preocupes.
Se dirigió hacia mí y me clavó su mirada.
- Pareces nervioso -señaló.
- No estoy nervioso -la verdad era que no tenía ni puta idea de lo que hacer en ese momento. Reconozco que sentí una considerable atracción por ella en ese instante.
- Sí que lo estás... Mira cómo evitas mis ojos -añadió. Parecía que se estaba divirtiendo conmigo.
- No quiero nada contigo, ¿vale? Puedes estar tranquila, Victoria.
Ella se acercó más.
- Mejor llámame Vicky. Victoria suena a señora mayor y no creo tener ese aspecto aún...
- No, en absoluto.
- Oh, vaya, gracias.
- No las des. Si eres guapa, eres guapa. -maldije haber dicho eso en ese preciso momento.
- ¿En serio crees que soy guapa? -susurró acercando sus labios a mi oído.
Sentí mi corazón acelerar a una velocidad de riesgo. Tragué saliva y tartamudeé ridículamente.
- ¿Q-Qué est-tás haciendo?
- Lo que tú quieras... -dijo en tono sugerente, y dio un trago del dichoso tequila.

By: Shortcircuited.

Two.

Vicky's POV.

Entré en el vestuario casi sin aliento, correr con tacones altos nunca había sido lo mío.
Respiré hondo varias veces, intentando controlar mi ataque de risa, mientras aquel extraño chico cerraba la puerta tras de sí y se dejaba caer sobre una silla, riéndose a carcajadas.
Pasaron unos minutos hasta que ambos pudimos hablar sin reírnos de nuevo, ya que cada vez que alguno de nosotros intentaba pronunciar una simple palabra, volvía a reírme, lo que hacía que él riese conmigo.
Me sequé las lágrimas con el dorso de la mano y le pregunté su nombre, aún sonrojada tras los ataques de risa.
- Me llamo Gerard, Way. ¿Puedo deducir que tú te llamas Victoria?
- Ehm, sí, ¿Cómo lo has...?
El sonrió.
Mierda, los asientos llevaban los nombres, a veces me pregunto cómo puedo ser tan tonta.
Me sonrojé de nuevo y él me sonrió.
- Es fácil, me lo ha dicho ese niño, me ha dicho que quería llevarte a la cama.
Hice una mueca de asco.
- No, por Dios, que asco. Además, eso es ilegal... Y tampoco me emociona demasiado acostarme con una niña de doce años.
- Solo bromeaba.
Lo sé, sé que bromeabas, soy guapa, pero no estúpida.
Iba a replicarle de la forma más cortante que pudiese cuando me sonrió de nuevo, algo avergonzado.
- Lo siento, no estoy acostumbrado a estas cosas...
- ¿A qué te refieres, a salir corriendo de una gala de premios comerciales? Yo sí, pero normalmente hay tequila de por medio.
Su sonrisa se ensanchó.
- Lo del tequila puede solucionarse.
Me guiñó un ojo mientras abría la puerta y salía en dirección al bar.
¿Estoy loca?
Me quité los tacones y le seguí, con ellos en la mano.
Lo estoy.
Iba a ser una noche muy interesante.

By: Vendetta.

jueves, 20 de mayo de 2010

One.

Gerard's POV.

Ídolos adolescentes por todas partes. Famosos sin vida propia aparecían a cada paso que daba. La verdad es que odiaba que nos nominaran a mí y a mi grupo a los Teen Choice Awards. Esos premios hacían nuestra imagen más comercial, más... visible. Y no era nuestra intención. No queríamos ser los ídolos de miles de crías berreantes. Queríamos tocar para gente que sintiera algo con nuestras canciones.
Cuando entré en el recinto donde iban a celebrarse, una azafata nos guió hasta nuestros asientos reservados, VIP o lo que quiera que fueran. Por curiosidad, me fijé en los nombres de los asientos junto a mí. Genial. Justin Bieber a mi lado. Y más allá una tal Victoria. De un grupo llamado Cobra Starship. Había oído su canción Good Girls Go Bad en la radio, y por mucho que me hubiera esforzado, no había conseguido encontrar ningún tipo de sentimiento en ella.
Quizá soy un poco exagerado. Pero la música dejará de ser música el día que no signifique nada para nadie.
Mientras navegaba por mi mente como si de un potátil se tratara, vi aparecer a los Cobra Starship. Cuatro tíos iban a la cabecera, riéndose y hablando, probablemente estupideces. Detrás de ellos, se abrió paso una chica (bastante guapa, he de reconocerlo) que pasó a sentarse en la butaca que llevaba su nombre. Me miró por un momento, y me sonrió, emocionada de encontrarse allí. Por parecer educado, le devolví la sonrisa y me quedé mirándola unos segundos con cara de estúpido. Parpadeé varias veces y me giré para integrarme en la conversación de mis compañeros.
De pronto noté algo en el hombro. Ella. Se había sentado a mi lado, dejando atrás a los cuatro (probables) estúpidos que la acompañaban.
- ¿Es vuestro primer premio? -preguntó sonriendo.
- ¿Nos conoces?
Ella soltó una carcajada.
- No tengo ni puta idea de quiénes sois. Pero, ¿es vuestro primer premio?
Sonreí ante su inesperado tono sarcástico, aún acompañado de una sonrisa.
- No, hemos ganado alguno más. ¿Y el vuestro?
- También hemos ganado otros. Parece que estás...
De pronto, una voz le interrumpió con tono desagradable.
- Eh, bonita, ése es mi asiento.
Justin Bieber estaba en la casa. Miré al frente, rogando que no se dirigiese a mí. La chica -creo que puedo empezar a llamarla Victoria- volvió a su asiento, aunque yo noté que me miraba de reojo. Decidí en mi mente tropezar casualmente con ella a la salida.
- ¿Cuándo empieza? -oí preguntar al niño Justin.
No sé por qué, pero no podía evitar odiarlo en ese momento. Aparte de su música popera, sin ningún significado, al menos para mí, se daba aires de superioridad y osaba interrumpirme en mi no muy común socialización con una persona del sexo femenino.
- Empezará cuando te cambie la voz -dijo Victoria riéndose.
Yo la miré alucinado. ¿A qué había venido eso?
Al parecer, Bieber no tenía sentido del humor y amenazó con llamar a seguridad.
- ¿Por qué a seguridad? ¿Tienen ellos tu chupete? -sinceramente, no pude evitar contestarle.
Justin se levantó decidido, y Victoria también lo hizo, haciéndome una señal para salir corriendo detrás de ella. Así lo hicimos, dejando a todos -incluido Bieber- a dos velas.
Nunca me había pasado eso. Empecé a reírme a carcajadas, mientras nos dirigíamos a un lugar solitario.
Encontramos un vestuario vacío y nos quedamos allí para hacer tiempo.

By: Shortcircuited.