sábado, 18 de diciembre de 2010

Eleven.

Gerard's POV.

- ¿¡Qué!? ¿¡Compartir plató con esa bazofia!? - admito que no supe contener mi enfado y mi única salida fue comenzar a gritar.
- ¡Es una forma de daros a conocer a más gente! - replicó nuestor mánager.
- ¿Darnos a conocer? No, gracias, mejor no. Queremos que la gente nos "conozca" por sí misma. Y si damos un concierto para cien personas, lo daremos para cien personas. Nos ajustaremos lo que sea necesario. Pero no pensamos hacer esto. - dijo Frank, sorprendentemente tranquilo.
- Pues lo siento, no hay vuelta atrás. Haced lo que os parezca, como siempre. Sólo que... He concertado una cita con Cobra Starship esta misma tarde, a las siete. Por aquello de acomodaros entre todos vosotros. ¡Que lo disfrutéis!

Aquel tipo se despidió con un portazo, dejándonos a los cuatro hechos polvo. Además, yo no quería volver a ver a Vicky, no sabía cómo coño iba a plantarme delante de ella sin cruzarle la cara. Lo sé, no es algo muy caballeroso...

Dos horas antes de las siete, me llegó un mensaje con el lugar donde debíamos socializar con los Cobra. Y sí, era en su autobús de gira.

*

- Oye, Gabe... ¿a los góticos les gusta el alcohol? - bromeaba Ryland mientras esperaban, un tanto nerviosos, la llegada del otro grupo.
- ¡Eh! No son góticos, ¿vale? No creo que esas bromas les hagan mucha gracia a ellos, así que mejor cierra el pico - contestó Vicky.
- Todo el mundo ama el alcohol. Menos los maricas y las gordas. - sentenció Gabe, haciendo gala una vez más de su dudosa filosofía.
Vicky se apartó el flequillo de la cara, suspirando, mientras los otros reían. De pronto, vio aparecer cuatro figuras a lo lejos. Se dirigió a la puerta del autobús y se asomó tímidamente.
- ¡Chicos, chicos! ¡Ya vienen!


Los cinco bajaron del autobús y nos recibieron con amplias sonrisas. Aunque ya nos conocíamos por ciertas galas de premios, se presentaron. Después, un silencio incómodo invadió el ambiente mientras se examinaban mutuamente.
- Oye, ¿por qué el ketchup decidió suicidarse en tu cabeza? - me dijo Gabe para romper el hielo.
Por un segundo, todos miraron a Gabe atónitos.
- No lo sé, pero al menos no se metió cuatro kilos de coca... Mierda, no, ¿esa es tu cara de siempre?
Nuestras miradas se cruzaron por unos segundos, y acto seguido los dos rompimos a reír, contagiando la risa a todos los demás.
- Disculpadme, tengo que salir un momento - dijo Vicky, levantándose apresuradamente.
Yo fui tras ella, haciéndoles un gesto de que siguieran hablando.

- Eh, ¡eh! Hace un poco de frío para que vayas sin chaqueta, ¿no?
Vicky se giró y se acercó a mí, mirándome a los ojos.
- ¿De verdad pretendéis haceros amigos nuestros o algo así? ¿Qué coño queréis de nosotros? ¿De qué cojones vais haciéndoos llamar "killjoys" y con esas... pintas?
- Sé que nuestra forma de conocernos fue bastante peculiar, y que no hemos tenido tiempo de arreglarlo. Pero eso no es razón para que te metas en nuestros asuntos.
- Tengo tu ropa en mi litera del autobús. La ropa que te quité en la gala.
- Yo quemé la de Gabe, accidentalmente, lo juro.
Vicky intentó ocultar una sonrisa.
- Propongo que nos conozcamos mejor. Esta noche...

By: Shortcircuited.

Ten.

Vicky-T's POV.

Un portazo me hizo abrir los ojos, y la luz de la mañana me cegó.
- ¡Vickyy, Vickyyy! - Gritó Ryland mientras tiraba de todas las mantas de mi cama, destapándome.
- RY, HACE FRÍO. - Chillé mientras me caía de la cama en un intento por recuperar las capas que me protegían de las heladoras temperaturas invernales de Londres.
- Pero quiero una, quiero una. - Insistió él.
- No sé de que cojones hablas, pero ya te estás largando si no quieres que queme tu pijama favorito.
Ryland salió de mi habitación corriendo, cerrando la puerta sonoramente. Sonreí pensando que ahora estaría suplicándole a Nate que escondiese bien de mi su pijama de Bob Esponja.
Me levanté del suelo y me miré al espejo, evaluando los daños de la falta de sueño y la ligera resaca que me llevaba acompañando estas últimas semanas. Quizás mi madre tenía razón, quizás los chicos de la banda no eran una buena influencia para mi. Cerré los ojos y reí. Me daba igual, merecía la pena.
Aún en pijama, fui a la cocina. Allí me esperaba un espléndido desayuno, y cuatro chicos sonriendo, no tan espléndidos. Por su ropa y el estado de la cocina, se podía decir que lo de cocinar no era lo suyo.
- Mmm... ¿Buenos días? - Pregunté, preocupada y divertida a la vez. Sabía que este gesto repentino no podía sino significar que tenían algo que decirme. Probablemente poco agradable.
- Buenos días, Vicky. - Respondieron al unisono, en un tono musical.
Alcé una ceja, preocupada.
- ¿Qué habéis hecho? ¿Qué ha pasado?
- Nada. - Aseguró Gabe mientras me hacía sentarme en una silla y hacía un ademán para animarme a comer. - Solamente queremos lo mejor para la mejor teclista que existe.
Pude ver como Alex asentía con vehemencia.
Empecé a comer lentamente, preocupada por la probablemente catastrófica noticia que iba a recibir.
- Vicky... necesitamos que escuches esto. - Gabe apoyó su mano sobre mi hombro.
Nate pulsó play. Una canción pegadiza inundó la habitación. Seguí el ritmo con el pie, realmente me gustaba.
- ¡Es buena! ¿De quién es? - Pregunté animada.
Cruzaron miradas. Volví a alzar una ceja. Así que ahora llegaba el momento de la noticia.
- Mira Vicky, tenemos la oportunidad de trabajar con un grupo de renombre, es un simple programa de televisión, pero sería una buena opor...
- ¿Quiénes son? - Le corté secamente.
- Mychemicalromance. - Dijo rápidamente, intentando restarle importancia.
Sonreí aliviada mientras me acercaba al ordenador y contemplaba el cambio de imagen que habían dado. No pude evitar reírme al ver el pelo rojo de Gerard. Por lo menos ahora hace juego con sus calcetines.
- Oye, Vicky... Que hay un pequeño detalle que debes saber.
Me volví hacia Ryland.
- ¿Cual?
- Elcantantenoquierecompartirplatócontigo. - Murmuró Nate.
Sin mediar palabra, me fui a mi habitación. Sabían que no debían seguirme.
Me vestí rápidamente, sin tan siquiera peinarme o maquillarme y salí del hotel rápidamente.
¿Quién se creía ese cantante de mala calidad para negarme mi derecho a ir a algún sitio?
Paré un taxi. Sabía donde encontrarle.



By: Vendetta.