sábado, 18 de diciembre de 2010

Eleven.

Gerard's POV.

- ¿¡Qué!? ¿¡Compartir plató con esa bazofia!? - admito que no supe contener mi enfado y mi única salida fue comenzar a gritar.
- ¡Es una forma de daros a conocer a más gente! - replicó nuestor mánager.
- ¿Darnos a conocer? No, gracias, mejor no. Queremos que la gente nos "conozca" por sí misma. Y si damos un concierto para cien personas, lo daremos para cien personas. Nos ajustaremos lo que sea necesario. Pero no pensamos hacer esto. - dijo Frank, sorprendentemente tranquilo.
- Pues lo siento, no hay vuelta atrás. Haced lo que os parezca, como siempre. Sólo que... He concertado una cita con Cobra Starship esta misma tarde, a las siete. Por aquello de acomodaros entre todos vosotros. ¡Que lo disfrutéis!

Aquel tipo se despidió con un portazo, dejándonos a los cuatro hechos polvo. Además, yo no quería volver a ver a Vicky, no sabía cómo coño iba a plantarme delante de ella sin cruzarle la cara. Lo sé, no es algo muy caballeroso...

Dos horas antes de las siete, me llegó un mensaje con el lugar donde debíamos socializar con los Cobra. Y sí, era en su autobús de gira.

*

- Oye, Gabe... ¿a los góticos les gusta el alcohol? - bromeaba Ryland mientras esperaban, un tanto nerviosos, la llegada del otro grupo.
- ¡Eh! No son góticos, ¿vale? No creo que esas bromas les hagan mucha gracia a ellos, así que mejor cierra el pico - contestó Vicky.
- Todo el mundo ama el alcohol. Menos los maricas y las gordas. - sentenció Gabe, haciendo gala una vez más de su dudosa filosofía.
Vicky se apartó el flequillo de la cara, suspirando, mientras los otros reían. De pronto, vio aparecer cuatro figuras a lo lejos. Se dirigió a la puerta del autobús y se asomó tímidamente.
- ¡Chicos, chicos! ¡Ya vienen!


Los cinco bajaron del autobús y nos recibieron con amplias sonrisas. Aunque ya nos conocíamos por ciertas galas de premios, se presentaron. Después, un silencio incómodo invadió el ambiente mientras se examinaban mutuamente.
- Oye, ¿por qué el ketchup decidió suicidarse en tu cabeza? - me dijo Gabe para romper el hielo.
Por un segundo, todos miraron a Gabe atónitos.
- No lo sé, pero al menos no se metió cuatro kilos de coca... Mierda, no, ¿esa es tu cara de siempre?
Nuestras miradas se cruzaron por unos segundos, y acto seguido los dos rompimos a reír, contagiando la risa a todos los demás.
- Disculpadme, tengo que salir un momento - dijo Vicky, levantándose apresuradamente.
Yo fui tras ella, haciéndoles un gesto de que siguieran hablando.

- Eh, ¡eh! Hace un poco de frío para que vayas sin chaqueta, ¿no?
Vicky se giró y se acercó a mí, mirándome a los ojos.
- ¿De verdad pretendéis haceros amigos nuestros o algo así? ¿Qué coño queréis de nosotros? ¿De qué cojones vais haciéndoos llamar "killjoys" y con esas... pintas?
- Sé que nuestra forma de conocernos fue bastante peculiar, y que no hemos tenido tiempo de arreglarlo. Pero eso no es razón para que te metas en nuestros asuntos.
- Tengo tu ropa en mi litera del autobús. La ropa que te quité en la gala.
- Yo quemé la de Gabe, accidentalmente, lo juro.
Vicky intentó ocultar una sonrisa.
- Propongo que nos conozcamos mejor. Esta noche...

By: Shortcircuited.

Ten.

Vicky-T's POV.

Un portazo me hizo abrir los ojos, y la luz de la mañana me cegó.
- ¡Vickyy, Vickyyy! - Gritó Ryland mientras tiraba de todas las mantas de mi cama, destapándome.
- RY, HACE FRÍO. - Chillé mientras me caía de la cama en un intento por recuperar las capas que me protegían de las heladoras temperaturas invernales de Londres.
- Pero quiero una, quiero una. - Insistió él.
- No sé de que cojones hablas, pero ya te estás largando si no quieres que queme tu pijama favorito.
Ryland salió de mi habitación corriendo, cerrando la puerta sonoramente. Sonreí pensando que ahora estaría suplicándole a Nate que escondiese bien de mi su pijama de Bob Esponja.
Me levanté del suelo y me miré al espejo, evaluando los daños de la falta de sueño y la ligera resaca que me llevaba acompañando estas últimas semanas. Quizás mi madre tenía razón, quizás los chicos de la banda no eran una buena influencia para mi. Cerré los ojos y reí. Me daba igual, merecía la pena.
Aún en pijama, fui a la cocina. Allí me esperaba un espléndido desayuno, y cuatro chicos sonriendo, no tan espléndidos. Por su ropa y el estado de la cocina, se podía decir que lo de cocinar no era lo suyo.
- Mmm... ¿Buenos días? - Pregunté, preocupada y divertida a la vez. Sabía que este gesto repentino no podía sino significar que tenían algo que decirme. Probablemente poco agradable.
- Buenos días, Vicky. - Respondieron al unisono, en un tono musical.
Alcé una ceja, preocupada.
- ¿Qué habéis hecho? ¿Qué ha pasado?
- Nada. - Aseguró Gabe mientras me hacía sentarme en una silla y hacía un ademán para animarme a comer. - Solamente queremos lo mejor para la mejor teclista que existe.
Pude ver como Alex asentía con vehemencia.
Empecé a comer lentamente, preocupada por la probablemente catastrófica noticia que iba a recibir.
- Vicky... necesitamos que escuches esto. - Gabe apoyó su mano sobre mi hombro.
Nate pulsó play. Una canción pegadiza inundó la habitación. Seguí el ritmo con el pie, realmente me gustaba.
- ¡Es buena! ¿De quién es? - Pregunté animada.
Cruzaron miradas. Volví a alzar una ceja. Así que ahora llegaba el momento de la noticia.
- Mira Vicky, tenemos la oportunidad de trabajar con un grupo de renombre, es un simple programa de televisión, pero sería una buena opor...
- ¿Quiénes son? - Le corté secamente.
- Mychemicalromance. - Dijo rápidamente, intentando restarle importancia.
Sonreí aliviada mientras me acercaba al ordenador y contemplaba el cambio de imagen que habían dado. No pude evitar reírme al ver el pelo rojo de Gerard. Por lo menos ahora hace juego con sus calcetines.
- Oye, Vicky... Que hay un pequeño detalle que debes saber.
Me volví hacia Ryland.
- ¿Cual?
- Elcantantenoquierecompartirplatócontigo. - Murmuró Nate.
Sin mediar palabra, me fui a mi habitación. Sabían que no debían seguirme.
Me vestí rápidamente, sin tan siquiera peinarme o maquillarme y salí del hotel rápidamente.
¿Quién se creía ese cantante de mala calidad para negarme mi derecho a ir a algún sitio?
Paré un taxi. Sabía donde encontrarle.



By: Vendetta.

miércoles, 16 de junio de 2010

Nine.

Gerard's POV.

Francamente, en ese momento me sentía enfadado, cabreado, furioso... Mi actuación iba a ser después de dos canciones y no tenía tiempo más que de vestirme y salir con esas pintas a buscar a Vicky. Tomé aire y, tragándome mi rabia, me vestí con aquel horrible atuendo.
Entreabrí la puerta y, resignándome, salí del dichoso vestuario. Fui preguntando por Vicky a varios tipos ajetreados, que me respondían con miradas mezcla de asombro, desdén, y con expresión de no tener la más mínima idea. De pronto, tropecé con uno de los tíos del grupo de Vicky. Iba con una chica del brazo, con un escote bastante visible. Lamenté lo que harían momentos después, pero quitándome esos temas de la cabeza, me dirigí a él.
- ¿Sabes dónde está Vicky, por casualidad?
- Tío, tú no eres Gabe. ¿Qué demonios haces con su ropa?
- Él me robó la mía -la verdad es que yo no tenía ni idea, pero no quería entablar conversación- ¿Sabes dónde está o no?
- Hey, hey, hey, ¿cuánta prisa tienes?
- Actúo en cinco putos minutos. ¿Vas a decírmelo o no?
El tipo -que resultó llamarse Ryland- me miró de arriba abajo, como examinándome, y finalmente, dijo:
- Se fueron hace quince minutos. Si me disculpas, la señorita y yo necesitamos el vestuario.
Salí corriendo hacia la parte de atrás del escenario, sin darle las gracias a Ryland, ya que me había tocado los huevos casi más de lo que lo había hecho Vicky.
Me encontré con mis compañeros, que no puedieron evitar sino estallar en carcajadas al verme con semejante vestimenta.
- ¿Vas a actuar así? -me preguntó Frank examinando los pantalones, alucinado.
- Si lo prefieres lo hago en pelotas, gilipollas. Y agradecería que nadie mencionase nada sobre lo que llevo, ya tengo bastantes cosas de las que preocuparme...

Tras nuestra actuación, la cual dejó a nuestros fans boquiabiertos -prefiero creer que fue la actuación y no mis pintas de gilipollas-, me dirigí hacia el hotel que nos habían asignado a los nominados o premiados de la gala. Lo hice corriendo, sin detenerme ni un sólo segundo. Por suerte, no me crucé con fans, ya que entré por el garaje del hotel y no había nadie allí. Pregunté por el grupo Cobra Starship, y al ver que no era una fan alocada, me dieron el número de la suite.
Una vez dentro del ascensor, empecé a desabrocharme las zapatillas, de colores fosforitos que no hacían más que dañar a la vista. Recé para poder hablar con Vicky seriamente -quiero decir, para que no estuviera borracha, o de fiesta con todos esos tíos-. Estaba más furioso que nunca.

By: Shortcircuited.

Eight.

Vicky's POV.

Le sonreí divertida, con el corazón aún latiendome con fuerza, como ocurría cada vez que bajaba del escenario.
- Here you are, baby.
Le lancé un montón de ropa, que cayó a sus pies. Los brillantes colores desentonaban con su mirada seria, y lentamente, lo recogió del suelo.
- Esto no es mi ropa.
Sonreí aún más. Gabe había sido muy amable cediéndome un par de prendas de su armario.
Bueno, prestar, prestar... Me lo habría prestado si se lo hubiese pedido. No creo que le importe, es por... una buena causa.
- Lo sé, pensé que quizás te gustaría probar - la ironía con la que pronuncié esa palabra resonó en todo el cuarto - algo del famoso cobra style.
- ¿De qué demonios hablas, Vicky?
- Fangs up, Gee.
Hice el gesto de la banda con las manos mientras me despedía, y salí dando un portazo antes de darle tiempo a replicar.
Genial, busquemos a los demás.
No fue difícil, estaban esperándome en la puerta del edificio. Gabe me lanzó una mirada asesina.
- No me mires así cariño, estás guapísimo.
Reí mientras le ponía bien la chaqueta del traje que hasta hace unas horas pertenecía al señor Way.
- ¿Donde vamos? - Preguntó Alex bostezando.
Sacudí la cabeza en su dirección.
- ¿Vamos al bus? Estoy cansada.
Era cierto, estaba cansadísima.
- Bueno... Lo que sea por ti... Y por quitarme esta ropa. - Dijo Gabe mirándome con fastidio.
Nos subimos a un taxi Alex, Gabe, Nate y yo y le indicamos la dirección hacia la que tenía que dirigirse.
Me recosté contra Gabe y cerré los ojos.
Oh si, no hay nada como el Cobra Style, nada de limusinas. Taxis.
Me dormí con una sorisa en mi cara.

By: Vendetta.

martes, 1 de junio de 2010

Seven.

Gerard's POV.

Me cagué en todo lo cagable. ¿Qué demonios hacía esa tía con mi ropa? Me gustan las típicas tonterías que una chica hace a un chico cuando quiere jugar con él, pero dejarlo desnudo y encima llevarse su ropa en una gala de premios para niños era demasiado.
Entreabrí la puerta del vestuario y me asomé. Joder. Había montones de hombres ajetreados, hablando con sus micros y yendo y viniendo. No tenía ni idea de dónde habría dejado Vicky mi ropa, así que intenté calmarme y decidí esperar.

Al cabo de pocos minutos empecé a escuchar una canción pegadiza. Algún grupo estaba tocando en el escenario. De repente caí en la cuenta; era Cobra Starship. ¿Por qué sino aquel tipo -Gabe, se supone- le había dicho que fueran al escenario?
Agucé el oído para entender la letra.

"You're a hot mess and I'm falling for you, and I'm like 'hot damn, lemme make you my boo..."

¿Pero qué mierda era esa? Pensé en Vicky. Algo me decía que no era ella la que había compuesto la canción. Pensé en que ser una tía y convivir con esos debía ser duro. Pero demonios, ¡me había robado la ropa en un momento crucial de mi vida, y eso no se hacía! Decidí en mi interior ponérselo difícil.
Después de reflexionar esto, oí la puerta a mis espaldas. Me volví, sobresaltado. Era ella, con su perpetua sonrisa plantada en la cara.
- ¿Dónde coño está mi ropa, Vicky? -pregunté sin más.

By: Shortcircuited.

jueves, 27 de mayo de 2010

Six.

Vicky's POV.

Salí corriendo, por tercera vez en esa noche, sin pensar en lo que hacía.
Solo podía pensar en lo extraña que era la mezcla de su ropa y mi ropa que llevaba en mis brazos, en lo bien que olía su camisa, y en lo herido que se sentía mi orgullo.
¿Ha intentado rechazarme? ¿Ha sido eso un intento de intentar rechazarme? Es obvio que no ha sido capaz...
Sonreí mientras entraba en los baños de mujeres. Era plenamente consciente de que si yo quería que él fuera mío, lo sería.
Pero no es eso lo que yo quiero.
Me vestí con mi ropa mientras mi sonrisa se ensanchaba. Lo que yo quería, y había decidido era volverle loco. Convertirme en su fruta prohibida. Que recordase lo que había pasado esta noche - y también lo que no había llegado a pasar - y que necesitase conseguir repetirlo.
Pero no será tan sencillo para , Gerard...
Salí del baño completamente vestida, pero despeinada y con su ropa en las manos. Choqué de bruces con Gabe.
- ¿Donde demonios te habías metido, V?
- Oh, lo siento Gabriel, estaba...
Vi como su ceja se alzaba al tiempo que clavaba su mirada el la ropa masculina, que obviamente no me pertenecía.
- Mi pequeña Vi, que espabilada eres, como se nota que aprendes del mejor. Dime, ¿Estaba bueno?
- Oh Gabe, eres lo peor...
Ambos estallamos en carcajadas. Llegó un miembro de la organización a avisarnos de que salíamos al escenario en dos minutos.
- ¿Que cantamos?
- Pues no sé V, ¿Que le apetece tocar a tu teclado hoy?
Le sonreí y me dirigí al escenario.


By: Miss Vendetta.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Five.

Gerard's POV.

Llegué a una conclusión en pocos segundos: Vicky estaba loca por mí. ¿Pero cómo podía estar lo si no me conocía? El caso es que me hallaba patéticamente situado de espalda a la pared, y mi atavío en ese momento consistía en unos calzoncillos negros con letras rojas incomprensibles, unos zapatos también negros y unos calcetines rojos. Me di cuenta de que estaba pensando demasiado, y decidí pasar a la acción.
- Vicky... Vicky...
- ¿Qué pasa? -dijo separando sus labios de mi cuello.
- Nos conocemos desde hace apenas unos segundos, preciosa... Quiero decir... No sé, me gustaría conocerte antes... No estoy tan desesperado como para hacerlo en una gala de premios con una tía a la que no conozco...
Ella me soltó y retrocedió unos pasos. Yo maldije mi impasible sinceridad en momentos poco apropiados.
- Cielo... -dije acercándome a ella y rodeándola por la cintura- Cielo, no pienses que te estoy rechazando...
Ella me miró a los ojos y me quedé embobado.
- Está bien... -replicó con voz sensual- Me llamo Vicky, tengo veintiséis años, me gustan los colores chillones de los que te hacen llorar los ojos, y odio que me llamen cielo. Y repentinamente he decidido no ponértelo tan fácil.
- ¿Qué? Pero... ¡No! Yo no quiero eso. Vicky...
Me robó un beso mientras intentaba explicarme. No voy a mentir, fue un beso cojonudo. Una mezcla de salvaje y delicado, no preguntéis cómo. Fue inexplicable.
Pero en ese preciso momento decidí hacer lo que fuera para conseguir que fuera mía. Mía no por una sola noche. Mía.
De pronto separó sus labios de los míos y me sonrió. Recogió toda mi ropa del suelo y corrió hacia la puerta, desapareciendo con mi dignidad y mi cordura...

By: Shortcircuited.

sábado, 22 de mayo de 2010

Four.

Vicky's POV.

Le dí un trago el tequila, estaba a punto de perder el control de mis actos.
Vaya, si sale mal, siempre puedo echarle la culpa al alcohol.
Dejé la botella en el suelo y acerqué mi boca a la suya, lo suficiente como para que sintiese mi aliento en sus labios.
Alcé la vista sin apartarme ni un centímetro de el, y pude sentir como sus ojos me decían lo que ambos queríamos oir.
Junté mis labios a los suyos, le besé intensamente, ansiosa, y sus labios me respondieron con pasión, casi con furia.
Sus manos bajaron por mi espalda, y pegó mi cuerpo al suyo.
Eres mío.
Me separé de él y le empujé hasta la silla más cercana, donde se sentó. Volvió a atraerme de nuevo hacia él, hacia su cuerpo, pero no se lo permití.
Comencé a bailar sobre su regazo al ritmo de la música que sonaba a lo lejos.
- ...boy you got me thinking about, all the things I'd do to you... - Le canté en susurros al oido.
Seguí bailando mientras le quitaba la camiseta, sin permitir que el me tocase a mi y acallando sus protestas con largos y profundos besos.
Cuando la canción terminó, puse sus manos sobre los bordes de la camiseta, e intentando no romper el beso, me desnudó.
Aún sobre su regazo, me cubrió de besos, mientras yo le susurraba al oido, cada vez más ansiosa.
Decidí que ya había recorrido mi cuerpo con sus labios durante más tiempo del que era capaz de soportar sin ir más allá, así que agarré su barbilla y le hice alzar la cabeza para que nuestros ojos se cruzaran. El lo entendió a la primera.
No me hagas esperar más, señor Way.
Apartó la silla y me guió hasta la pared, donde apoyé mi espalda mientras le quitaba el resto de ropa.
Entrelacé mis piernas en tras su cintura, cerré los ojos y le mordí el hombro mientras me perdía en su cuerpo.
Gerard...



By: Vendetta.

viernes, 21 de mayo de 2010

Three.

Gerard's POV

Dios. ¿Me estaba volviendo loco? Me encaminaba hacia un bar, para comprar una botella de tequila, para compartir con una desconocida, olvidándome de la gala de premios y de mis compañeros.
La verdad es que una parte de mi cabeza me decía que llevaba mucho tiempo deseando cometer una locura. Pero, ¿y si esa tía sólo quería aprovecharse de mí, o emborracharme y conseguir algún trapo sucio para vendérselo a la prensa?
La observé corriendo hacia mí, con su sonrisa perpetua. ¿En algún momento no había sonreído? Me detuve, mientras en mi mente se daba lugar una pelea a muerte. "Confía, no te atormentes, esa chica es buena." ¿En serio?
Victoria se acercó a mí y me miró a los ojos, extrañada.
- ¿Qué te pasa? ¿Estás bien?
Su mirada me pareció sincera, así que decidí olvidarme de mi desconfianza y sonreí.
- Sí, sí. Esto es extraño.
Ella echó a correr de nuevo, cogiéndome del brazo y obligándome a seguirla.
Tras haber comprado la botella, y haber dejado al camarero en shock, volvimos al vestuario. Por suerte seguía vacío. Cerré la puerta y me quedé parado. ¿Qué pensaría ella si yo me acercaba más? Para asegurarme seguí inmóvil, mirándola como un estúpido.
- ¿Quieres? -preguntó ofreciéndome la botella.
- No, mejor quédatela tú. Estarás más acostumbrada.
Ella rió.
- ¿Disculpa? ¿Insinuas que soy una borracha?
- ¡No! No, no, yo... Lo siento, quería decir que...
- Era broma, no te preocupes.
Se dirigió hacia mí y me clavó su mirada.
- Pareces nervioso -señaló.
- No estoy nervioso -la verdad era que no tenía ni puta idea de lo que hacer en ese momento. Reconozco que sentí una considerable atracción por ella en ese instante.
- Sí que lo estás... Mira cómo evitas mis ojos -añadió. Parecía que se estaba divirtiendo conmigo.
- No quiero nada contigo, ¿vale? Puedes estar tranquila, Victoria.
Ella se acercó más.
- Mejor llámame Vicky. Victoria suena a señora mayor y no creo tener ese aspecto aún...
- No, en absoluto.
- Oh, vaya, gracias.
- No las des. Si eres guapa, eres guapa. -maldije haber dicho eso en ese preciso momento.
- ¿En serio crees que soy guapa? -susurró acercando sus labios a mi oído.
Sentí mi corazón acelerar a una velocidad de riesgo. Tragué saliva y tartamudeé ridículamente.
- ¿Q-Qué est-tás haciendo?
- Lo que tú quieras... -dijo en tono sugerente, y dio un trago del dichoso tequila.

By: Shortcircuited.

Two.

Vicky's POV.

Entré en el vestuario casi sin aliento, correr con tacones altos nunca había sido lo mío.
Respiré hondo varias veces, intentando controlar mi ataque de risa, mientras aquel extraño chico cerraba la puerta tras de sí y se dejaba caer sobre una silla, riéndose a carcajadas.
Pasaron unos minutos hasta que ambos pudimos hablar sin reírnos de nuevo, ya que cada vez que alguno de nosotros intentaba pronunciar una simple palabra, volvía a reírme, lo que hacía que él riese conmigo.
Me sequé las lágrimas con el dorso de la mano y le pregunté su nombre, aún sonrojada tras los ataques de risa.
- Me llamo Gerard, Way. ¿Puedo deducir que tú te llamas Victoria?
- Ehm, sí, ¿Cómo lo has...?
El sonrió.
Mierda, los asientos llevaban los nombres, a veces me pregunto cómo puedo ser tan tonta.
Me sonrojé de nuevo y él me sonrió.
- Es fácil, me lo ha dicho ese niño, me ha dicho que quería llevarte a la cama.
Hice una mueca de asco.
- No, por Dios, que asco. Además, eso es ilegal... Y tampoco me emociona demasiado acostarme con una niña de doce años.
- Solo bromeaba.
Lo sé, sé que bromeabas, soy guapa, pero no estúpida.
Iba a replicarle de la forma más cortante que pudiese cuando me sonrió de nuevo, algo avergonzado.
- Lo siento, no estoy acostumbrado a estas cosas...
- ¿A qué te refieres, a salir corriendo de una gala de premios comerciales? Yo sí, pero normalmente hay tequila de por medio.
Su sonrisa se ensanchó.
- Lo del tequila puede solucionarse.
Me guiñó un ojo mientras abría la puerta y salía en dirección al bar.
¿Estoy loca?
Me quité los tacones y le seguí, con ellos en la mano.
Lo estoy.
Iba a ser una noche muy interesante.

By: Vendetta.

jueves, 20 de mayo de 2010

One.

Gerard's POV.

Ídolos adolescentes por todas partes. Famosos sin vida propia aparecían a cada paso que daba. La verdad es que odiaba que nos nominaran a mí y a mi grupo a los Teen Choice Awards. Esos premios hacían nuestra imagen más comercial, más... visible. Y no era nuestra intención. No queríamos ser los ídolos de miles de crías berreantes. Queríamos tocar para gente que sintiera algo con nuestras canciones.
Cuando entré en el recinto donde iban a celebrarse, una azafata nos guió hasta nuestros asientos reservados, VIP o lo que quiera que fueran. Por curiosidad, me fijé en los nombres de los asientos junto a mí. Genial. Justin Bieber a mi lado. Y más allá una tal Victoria. De un grupo llamado Cobra Starship. Había oído su canción Good Girls Go Bad en la radio, y por mucho que me hubiera esforzado, no había conseguido encontrar ningún tipo de sentimiento en ella.
Quizá soy un poco exagerado. Pero la música dejará de ser música el día que no signifique nada para nadie.
Mientras navegaba por mi mente como si de un potátil se tratara, vi aparecer a los Cobra Starship. Cuatro tíos iban a la cabecera, riéndose y hablando, probablemente estupideces. Detrás de ellos, se abrió paso una chica (bastante guapa, he de reconocerlo) que pasó a sentarse en la butaca que llevaba su nombre. Me miró por un momento, y me sonrió, emocionada de encontrarse allí. Por parecer educado, le devolví la sonrisa y me quedé mirándola unos segundos con cara de estúpido. Parpadeé varias veces y me giré para integrarme en la conversación de mis compañeros.
De pronto noté algo en el hombro. Ella. Se había sentado a mi lado, dejando atrás a los cuatro (probables) estúpidos que la acompañaban.
- ¿Es vuestro primer premio? -preguntó sonriendo.
- ¿Nos conoces?
Ella soltó una carcajada.
- No tengo ni puta idea de quiénes sois. Pero, ¿es vuestro primer premio?
Sonreí ante su inesperado tono sarcástico, aún acompañado de una sonrisa.
- No, hemos ganado alguno más. ¿Y el vuestro?
- También hemos ganado otros. Parece que estás...
De pronto, una voz le interrumpió con tono desagradable.
- Eh, bonita, ése es mi asiento.
Justin Bieber estaba en la casa. Miré al frente, rogando que no se dirigiese a mí. La chica -creo que puedo empezar a llamarla Victoria- volvió a su asiento, aunque yo noté que me miraba de reojo. Decidí en mi mente tropezar casualmente con ella a la salida.
- ¿Cuándo empieza? -oí preguntar al niño Justin.
No sé por qué, pero no podía evitar odiarlo en ese momento. Aparte de su música popera, sin ningún significado, al menos para mí, se daba aires de superioridad y osaba interrumpirme en mi no muy común socialización con una persona del sexo femenino.
- Empezará cuando te cambie la voz -dijo Victoria riéndose.
Yo la miré alucinado. ¿A qué había venido eso?
Al parecer, Bieber no tenía sentido del humor y amenazó con llamar a seguridad.
- ¿Por qué a seguridad? ¿Tienen ellos tu chupete? -sinceramente, no pude evitar contestarle.
Justin se levantó decidido, y Victoria también lo hizo, haciéndome una señal para salir corriendo detrás de ella. Así lo hicimos, dejando a todos -incluido Bieber- a dos velas.
Nunca me había pasado eso. Empecé a reírme a carcajadas, mientras nos dirigíamos a un lugar solitario.
Encontramos un vestuario vacío y nos quedamos allí para hacer tiempo.

By: Shortcircuited.